Movilidad a Sinsheim, Alemania
Texto completo sobre la movilidad a Sinsheim, por Raquel L.
Del 24 al 28 de noviembre realicé una movilidad Erasmus+ para hacer un job shadowing en Sinsheim, un pequeño pueblo del estado de Baden-Würtemberg. El centro de acogida era un instituto especializado en formación económica y empresarial, un entorno ideal para desarrollar el objetivo principal de la estancia: conocer de primera mano cómo funcionan los distintos itinerarios de educación secundaria y formación profesional en Alemania.

A diferencia de los alumnos españoles, los alumnos alemanes deben elegir su itinerario formativo a una edad muy temprana, en torno a los 10 años. Sin embargo, existen múltiples pasarelas y opciones de cambio entre los distintos tipos de centros y modalidades, un sistema muy variado y complejo que gracias a esta estancia pude por fin conocer en profundidad.

El mapa informativo exterior del
CENTRO DE ESCUELAS
VOCACIONALES de Sinsheim: todo un paisaje de oportunidades.
FOTO: EOI Pozuelo
Durante la semana asistí como oyente a clases muy diversas y colaboré como profesora en varias clases de español, lo que me permitió intercambiar experiencias docentes y conocer de cerca las metodologías de enseñanza empleadas en el centro.
De las clases a las que asistí, me llamó especialmente la atención una presentación sobre los años 80 realizada por un profesor en clase historia. Gracias a ella pude comprobar hasta qué punto aquella década en Alemania guardaba muchas similitudes con la España de los años 80, así como la gran cantidad de referentes culturales que compartimos: series de televisión, música, iconos deportivos, tendencias de moda y formas de ocio juvenil que marcaron a toda una generación en ambos países. Esta experiencia me hizo tomar conciencia de cuántos elementos culturales compartimos los europeos, muchas veces sin ser plenamente conscientes de ello.

Otro aspecto muy interesante de la estancia fue conocer el modelo de integración del alumnado extranjero, muy numeroso en la última década. Resultó muy enriquecedor observar cómo el centro afronta este reto y comprender las dificultades a las que se enfrentan los docentes cuando trabajan con alumnos que, en algunos casos, no ha estado previamente escolarizado.
En conjunto, la movilidad fue una experiencia muy positiva: Fui acogida de manera excelente por el personal del centro, me permitió ampliar mi visión sobre otros sistemas educativos, reflexionar sobre mi propia práctica docente y explorar ideas de actividades y visitas culturales que espero disfrutarán nuestros alumnos en abril tanto como yo.
Raquel L.
