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Movilidad a Lublin (Polonia)
Texto completo sobre la movilidad de alumnos de la EOI de Pozuelo de Alarcón a la Universidad Católica de Lublin, Polonia.
Nuestra movilidad a la Universidad Católica de Lublin (KUL), en Polonia, ha sido una vivencia inolvidable y profundamente enriquecedora, tanto desde el punto de vista académico como cultural y humano.
Lublin está situada a 170 km al sureste de Varsovia y es una ciudad de unos 350 000 habitantes. Nada más dejar las maletas, dimos nuestro primer paseo por el centro. Desde la Puerta de Cracovia, nos adentramos en el casco antiguo, sus calles empedradas y arquitectura medieval. Históricamente, Lublin ha sido un punto de convergencia de diversas corrientes culturales, en particular las tradiciones polacas, judías y de Europa del Este. Y fue esta interacción la que le otorga a la ciudad una identidad singular, con aire de leyenda.

El grupo ante la facultad del Collegium Joannis Pauli II.
FOTO: EOI Pozuelo
Durante nuestra estancia, participamos en diversas actividades académicas en lengua castellana e inglesa, asistiendo a seminarios con alumnos de Filología Hispánica, y conociendo los temas de investigación de los trabajos de fin de grado de los alumnos polacos, así como algunas de las publicaciones académicas más recientes realizadas por el profesorado de KUL en colaboración con sus estudiantes.
Desde el primer momento, nos sentimos muy acogidos en las clases del profesor Cezary Taracha, quien nos habló de los orígenes del país y de la universidad, y nos dio a conocer la traducción al castellano de la obra Gorzkie Zale (Amargas Lamentaciones), una devoción católica de principios del siglo XVIII que combina poesía, música y oración, y que es particularmente popular en Polonia durante el tiempo de Cuaresma. Además, fuimos invitados por el profesor Taracha al estreno de dicha obra en la Filarmónica de Lublin, coincidiendo con el último día de nuestra estancia en la ciudad.
Uno de los momentos más significativos fue el encuentro con los estudiantes del Círculo Hispano-Polaco, donde tuvo lugar una animada conversación en torno a temas de actualidad, festividades, tradiciones y problemáticas sociales que afectan a la juventud en ambos países. Por otra parte, tuvimos la oportunidad de asistir a una ponencia en el marco del Congreso de Jóvenes Hispanistas, y conocer a jóvenes investigadores europeos del ámbito hispánico. Asimismo, disfrutamos de un concierto de violonchelo (Anna Komusińska) y guitarra (Mauricio Díaz Álvarez) como cierre al congreso, y en el que conocimos al compositor mejicano Manuel Cerda Ortiz, quien realizó la orquestación de Amargas Lamentaciones.

En clase con un grupo de alumnos de Filología Hispánica.
FOTO: EOI Pozuelo
Por otra parte, tuvimos la oportunidad de participar en dos clases del grado de Estudios Ingleses. La primera de ellas abordó la temática de las armas en Estados Unidos bajo el título Guns in America, mientras que la segunda se centró en el movimiento de los mormones, ambas dentro de la asignatura «Introducción a la Historia de Estados Unidos». Las sesiones fueron impartidas íntegramente en inglés y nos permitieron un acercamiento crítico a aspectos fundamentales de la historia y la sociedad norteamericana. Asimismo, aportaron un conocimiento nuevo a los alumnos de la EOI, cuya trayectoria académico-profesional es distinta al campo de la filología.
Las actividades culturales ocuparon un lugar destacado en el programa. Realizamos una visita al castillo de Lublin, la capilla bizantina, la catedral y el museo, donde disfrutamos de una exposición dedicada a la artista Tamara de Lempicka. Además, visitamos el Museo del Pueblo de Lublin, que recrea la vida rural del siglo XVIII con interiores de hogares polacos y judíos, y el antiguo campo de concentración de Majdanek. En ambas visitas nos acompañaron guías que ofrecieron las explicaciones en inglés.
Otra experiencia fue la excursión a la ciudad de Kazimierz Dolny, un enclave pintoresco, y de gran valor histórico y cultural.
Durante toda la estancia, utilizamos diversos medios de transporte público y tuvimos la oportunidad de degustar la gastronomía típica polaca, que nos supo a gloria durante la ola de frío de esa semana, y compartimos numerosos momentos con estudiantes de Filología Hispánica, quienes actuaron como anfitriones y acompañantes.

En el casco antiguo de la ciudad.
FOTO: EOI Pozuelo
Creemos que esta movilidad ha contribuido de forma notable a nuestro crecimiento personal, académico y cultural. Nos sentimos profundamente agradecidos por la cálida acogida recibida en la universidad y por la oportunidad de haber formado parte de un proyecto tan significativo, en el que han surgido lazos de amistad y un renovado entusiasmo por el aprendizaje intercultural.
El viaje nos ofreció numerosas oportunidades para poner en práctica el uso del idioma inglés en contextos cotidianos reales. Utilizamos el idioma inglés para orientarnos por la ciudad, solicitar indicaciones, realizar compras, efectuar reservas en restaurantes, contratar distintos servicios de transporte o simplemente para hablar entre nosotros. Además, cuando visitamos monumentos históricos, tuvimos acceso a la información relevante en lengua inglesa, lo que facilitó una mayor comprensión del patrimonio cultural de la región.

Panorámica desde el castillo de Lublin.
FOTO: EOI Pozuelo
Aterrizamos en la T2 del Aeropuerto de Barajas con la emoción de haber vivido tantas cosas…, y tan diferentes a nuestro día a día. En las últimas fotos, nuestro avión de WizzAir a pie de pista cuando tuvimos que desalojarlo, y sintiendo una enorme gratitud por la inesperada conexión entre nosotros comparable a la música de Aquarelle de Lublin, sublime y evocadora. No todos los alumnos se conocían entre ellos y yo no conocía a ninguno. Sin embargo, pensamos que volveríamos a repetirlo.
